Grande era la preocupación en nuestras filas al ver que debían tomar la relevante decisión de dar un nombre a nuestra Compañía. Muchos fueron los nombres propuestos, sin embargo, y después de haber mirado atrás, viendo nuestro sacrificado origen, nuestro inquebrantable tesón, y más aún, nuestras ambiciosas proyecciones de servicio público, es cuando se determina bautizar con el nombre de Don Eduardo Frei Schlinz a nuestra unidad bomberil. Era octubre del año 1964.
Don Eduardo Frei entre 1918 y 1935, se desempeñó de manera absolutamente acertada en la contabilidad de Ferrocarriles del Estado, dejando una huella indeleble y que era digna de seguir y ser imitada, grabando a fuego su nombre en el corazón de los todos los trabajadores Ferroviarios.
Fue entonces esa entrega y dedicación las que hicieron gala de cualidades dignas de ser imitadas las que marcaron la senda de entrega y profesionalismo que debía tener el voluntario quintino, fue así como Don Eduardo Frei Schlinz entraba para siempre en nuestra historia.
En el año 1974 , y producto de las presiones políticas y militares que vivía el país , y que tocan nuestra puerta , nos vemos en la obligación de cambiar nuestro nombre de Eduardo Frei Schlinz, connotado hombre y brillante contador de ferrocarriles del estado, padre de don Eduardo Frei Montalva y abuelo de don Eduardo Frei Ruiz Tagle , ambos ex presidentes de la República , por el de “bomba Coquimbo”, nombre que se llevó hasta el año 2009 , cuando por acuerdo de asamblea y unanimidad, se opta por volver a nuestro nombre de origen.
El día 28 de septiembre de 1964, se reúnen a las 16:30 horas, en casa de máquinas de Ferrocarriles del estado, sede Coquimbo, un grupo de altruistas hombres de dicha empresa se reunieron para fundar la floreciente Compañía, encabezados por Don Alfredo Steel, en ese entonces comandante en ejercicio del Cuerpo de Bomberos de Coquimbo, quien posteriormente daría fe de la fundación de esta nueva Compañía.
El comandante Steel hace una breve reseña de lo que significa ser bombero voluntario, y de los muchos sacrificios a los que se verán expuestos los futuros voluntarios de esta noble causa. Luego de escucharle con atención, ese grupo de excepción decidió voluntariamente abrazar ésta abnegada profesión, a sabiendas que el rigor va de la mano con el bombero.
En dicha reunión, asisten los siguientes funcionarios de Ferrocarriles del Estado de Chile, integrantes de la nueva Compañía.
Posterior al acuerdo de fundación, y habiendo ya recibido las directrices que deben regir los destinos de un bombero, se procede, de manera absolutamente democrática a elegir de entre los presentes a la primera directiva, aquella que regiría los destinos de nuestra amada y naciente Compañía, quedando ésta como sigue:
| Cargo | Nombre |
|---|---|
| Director | José Iglesias Cortes |
| Secretario | Arnoldo Clavería Tapia |
| Capitán | Pedro Gallegos Borie |
| Ayudante | José Cerna Pendola |
| Teniente 1º | Arnoldo Rivera Caamaño |
| Teniente 2º | Lavín Rojas Sagua |
| Sargento 1º | Sergio Pousa Santander |
| Sargento 2º | Roberto Ramírez Donoso |
Un estruendoso y espontáneo aplauso no se hace esperar, dando con ello el primer espaldarazo a la Directiva y a la novel Compañía. Se da con ello término a la reunión a las 17:50 horas, y con ello crecía la familia bomberil de Coquimbo, ya no había cuatro Compañías, eran ahora Cinco.
Fue así, como después de varios años de intensas gestiones, el día 5 de mayo de 1992, se inaugura en la población de San Juan de nuestro puerto y con una gran concurrencia, basada en vecinos y curiosos del sector, el cuartel de la Quinta Compañía de Bomberos, hecho que fue fuertemente aplaudido por los vecinos de tan vasto sector habitacional, ubicándose éste en las intersecciones de las calles Julio Díaz Guerrero y J.J. Oliver, materializando así nuestro principal anhelo en nuestro afán de crecimiento, aunque sus reales condiciones distaban mucho de ser las adecuadas.
Era en un principio nuestro cuartel una pequeña vivienda de 40 metros cuadrados en un terreno de casi 1100 metros cuadrados. Eso significaba solo la primera piedra, pues la gran tarea recién comenzaba. Esta pequeña casa tenía adosado a uno de sus costados un frágil galpón metálico que servía de protección a nuestro carro, que no dejaba de ser foco de atracción para los vecinos, pero que carecía de las condiciones básicas para desarrollar bien nuestras funciones.
Bloque tras bloque, desde al año 2001 a la actualidad, nuestra “casa” comienza a crecer y a tomar forma, en un proceso constante de remodelaciones, ampliaciones y muchas etapas, ejecutada en forma absolutamente integra por personal de nuestras filas, dotando a nuestro cuartel de dormitorios, cocina, baños independientes para varones y mujeres, sala de sesiones, sala de juegos y un pequeño bar, en donde bombero, una vez concluido su servicio, podría hacer uso de un derecho tan sano como es la distensión. Fue así entonces, que el año 2005, y siendo nuestro Superintendente Don Alejandro Navarro Alcayaga, es publicado en diario El Día de La Serena, una extensa nota en páginas centrales, reconociéndonos como el mejor cuartel de bomberos de Coquimbo. Una nueva meta había sido cumplida.
Los quintinos luchamos con valor, porque el fuego debemos dominar
Nuestra fuerza no debe flaquear, al luchar contra el fuego destructor.
La sirena del cuerpo está llamando a bomberos cumplir con su deber
A un siniestro incendio declarado. los quintinos prestos a socorrer.
Los quintinos luchamos con valor, porque el fuego debemos dominar
Nuestra fuerza no debe flaquear, al luchar contra el fuego destructor.
Nuestra vida peligra por momentos y creemos que ha llegado el final
Entonces pensamos en la patria y la esposa que espera en el hogar.
Los quintinos luchamos con valor, porque el fuego debemos dominar
Nuestra fuerza no debe flaquear, al luchar contra el fuego destructor.
El peligro ha sido dominado y volvemos tranquilos al cuartel
Con la frente muy alta y elevada porque hemos cumplido el deber.
Los quintinos luchamos con valor, porque el fuego debemos dominar
Nuestra fuerza no debe flaquear, al luchar contra el fuego destructor.
Estamos siempre disponibles para atender tus dudas, recibir tu interés en ser parte de nuestra Compañía y construir vínculos con la comunidad.
132
Julio Díaz Guerrero #505, sector San Juan, comuna de Coquimbo